Además afirmó que la idea no era matar a la expareja del consultor político sino “darle un susto”
(NA) — Uno de los presuntos sicarios del ataque a Nadia Beller, la expareja de Fernando Cerimedo reveló que el verdadero objetivo era “una personalidad gaucha, argentina” cuyo nombre no precisó.
Aldo Silva Peña apodado “Juancho” reconoció su participación en el hecho, pero afirmó que no fue quien disparó y sostuvo que el objetivo no era matar a la abogada de 33 años sino darle “un susto”.
“El objetivo principal no era matar a esa señora”, manifestó el supuesto atacante en un video que publicó en redes sociales luego de que la Fiscalía de Bolivia lo identificara como uno de los presuntos sicarios del atentado contra Beller ocurrido el pasado 17 de agosto.

Tras reiterar que no fue quien disparó y tampoco quien conducía la motocicleta, insistió con que “a esa mujer había que pegarle un susto” y agregó que “la intención no era, después que estuviera en el piso, rematarla” sino “solamente robarle la cartera, pero en ningún momento tampoco era quitarle los teléfonos”.
Sobre su participación dijo que solo se limitó a brindar “cierta logística” y pidió “garantías” para una eventual entrega a las autoridades.
Silva Peña involucró a otras personas en el ataque a las que mencionó por sus sobrenombres y según afirmó formaron parte de la planificación.
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Detalló que por arriba suyo había tres personas que “fueron los que pagaron y mandaron a hacer esto”, entre ellas un hombre al que identificó como “Toño”, quien lo habría contactado por teléfono y trabajaría en la Gobernación de Cochabamba.
También nombró a “un tal Chino”, quien según indicó realizó tareas de seguimiento e inteligencia sobre Beller. Relató que fue enviado en dos oportunidades a Bulo Bulo (localidad boliviana): la primera para recibir teléfonos e información vinculada con el caso y la segunda, para buscar dinero y recibir nuevas órdenes.
Explicó que decidió hacer pública su versión debido a que teme por su vida. “Obviamente, las personas que me contrataron en estos momentos me quieren silenciar, me quieren matar, me quieren callar”, aseguró y añadió que esos individuos no quieren que hable “con la Policía y menos con los medios de comunicación”.
Además de señalar a “Juancho” como uno de los supuestos atacantes, los investigadores también señalaron a otro sospechoso, E. D. J., alias “Don Fiti”.
Acorde con la Policía boliviana, “Juancho” y “Don Fiti” habrían tenido participación directa en el ataque. La pareja del primero, Paola A. V. A., y Roger A. C., identificado como quien habría aportado el arma, ya fueron detenidos y cumplen prisión preventiva. Además, los investigadores emitieron una orden de captura contra una exfuncionaria de la Aduana boliviana.



