Un control de rutina en las inmediaciones del paso fronterizo Puerto Chalanas–Bermejo terminó con el hallazgo de un importante cargamento de cocaína. Un hombre que había cruzado desde la zona de las Chalanas advirtió la presencia de los gendarmes, huyó hacia una zona montuosa y abandonó la mercadería que transportaba.
El procedimiento se concretó ayer en el sector conocido como “Los Gomones”, donde efectivos del Destacamento Móvil 5 y del Escuadrón Especial “Orán” realizaban tareas de apoyo a la Sección “Agua Blanca”.
En medio de los controles, los uniformados observaron a un hombre que provenía del sector de las Chalanas y llevaba un bulto con mercadería. Al advertir la presencia de los efectivos, el sospechoso emprendió una veloz fuga y dejó atrás la carga.
Los gendarmes inspeccionaron entonces el bulto, que se encontraba envuelto en arpillera. A simple vista contenía juegos de sábanas, pero entre la ropa de cama había un cargamento cuidadosamente oculto.

35 paquetes escondidos entre las sábanas
La inspección permitió descubrir 35 paquetes rectangulares que contenían una sustancia blanca. La prueba de orientación de campo confirmó que se trataba de cocaína, con un peso total de 36 kilos y 425 gramos.
El hombre consiguió escapar internándose en la zona montuosa y, hasta el momento, el procedimiento culminó con el secuestro de la droga y la mercadería abandonada.

La causa quedó en manos de la Sede Fiscal Descentralizada de Orán, que ordenó el secuestro del estupefaciente y la realización de las actuaciones correspondientes por presunta infracción a la Ley 23.737 de Estupefacientes y al Código Aduanero, Ley 22.415.
Ahora los investigadores intentan determinar quién era el hombre que abandonó el cargamento, de dónde provenían los 36 kilos de cocaína y cuál era su destino, en una zona fronteriza utilizada habitualmente para el tránsito de personas y mercaderías entre Argentina y Bolivia.



