Hacia fin de mes, los hogares priorizan productos de menor precio, relegan alimentos más costosos y recurren cada vez más al financiamiento para sostener la alimentación cotidiana
El ajuste en los hogares ya se refleja en la rutina de los comercios de cercanía. Hacia el final de cada mes, las compras se achican, las primeras marcas pierden lugar y algunos alimentos pasan a financiarse. En ese escenario, la alimentación familiar también cambia, con una mayor presencia de productos que rinden más y el recorte de otros de mayor precio.
Referentes del sector describieron ventas más bajas, compras pequeñas y una demanda concentrada en productos básicos, mientras los comercios enfrentan el alza de sus costos. En diálogo con Infobae Al Amanecer, Fernando Savore, vicepresidente de la Federación de Almaceneros de la Provincia de Buenos Aires (FABA), sostuvo que el consumo baja hacia la última parte de cada mes. “Cuando ya el 20 la gente empieza con esa compra hormiga, compra lo justo y necesario”, afirmó.
Las familias ajustan sus compras y priorizan los alimentos básicos
La caída del consumo en almacenes responde a la pérdida de poder adquisitivo de las familias. Los clientes compran cantidades menores, eligen productos de menor precio y postergan artículos que antes integraban su compra habitual. Savore afirmó que una familia afronta gastos que superan sus ingresos mensuales. Como ejemplo, calculó el costo de la leche para dos chicos. “Un litro de leche cuesta dos mil pesos. Dos chicos son cuatro mil. Multiplíquelo por 30 días”.
Las familias compran más arroz, fideos, yerba, leche y otros productos de la canasta básica. Esos artículos dejan márgenes menores a los comercios que las bebidas, los fiambres, las gaseosas u otros productos.
Menos carne, lácteos, frutas y verduras en la compra familiar
Los almaceneros describieron un cambio gradual en la composición de las compras. Romero indicó que los hogares primero dejaron las primeras marcas y luego redujeron productos con mayor precio, entre ellos carne vacuna, carne de cerdo y lácteos. “La carne vacuna” perdió consumo, según Romero. El secretario del Centro de Almaceneros de Córdoba agregó que la carne de cerdo también cayó, pese a un repunte previo, mientras el pollo ganó espacio en la compra familiar.



