Momentos de extrema tensión se vivieron en las calles de Salvador Mazza, donde la rápida intervención de dos efectivos policiales resultó decisiva para salvarle la vida a un bebé de apenas 11 meses que presentaba serias dificultades para respirar.
El dramático episodio ocurrió durante un patrullaje preventivo por barrio Ferroviario. En medio del recorrido, los uniformados observaron una escena que inmediatamente llamó su atención: una madre, completamente desesperada, trasladaba en brazos a su pequeño hijo a bordo de una motocicleta en busca de ayuda.
El bebé no podía respirar con normalidad y su estado generó una situación de extrema urgencia. Frente a la gravedad del cuadro, la Sargento Ayudante Eliana Ramírez y el Sargento Ayudante Daniel Vargas actuaron sin perder tiempo.
Los efectivos descendieron del móvil y comenzaron a practicarle al niño maniobras de primeros auxilios y reanimación cardiopulmonar (RCP), procurando restablecer su respiración mientras la madre aguardaba angustiada.
Fueron segundos que parecieron eternos. Finalmente, las maniobras dieron resultado: el pequeño reaccionó y comenzó a recuperar sus signos vitales, generando alivio entre los policías y su madre.
De inmediato, el bebé fue trasladado junto a su progenitora hasta el hospital local, donde recibió asistencia médica y quedó fuera de peligro.
La intervención de los uniformados permitió atravesar una situación crítica y evitar que la emergencia tuviera un desenlace trágico. Los padres del niño expresaron su agradecimiento por la rápida respuesta y la vocación de servicio demostrada por los efectivos.
En pleno tiempo del Milagro Salteño, la escena dejó una imagen cargada de simbolismo: mientras una familia atravesaba momentos de desesperación, dos policías pusieron en práctica sus conocimientos y actuaron cuando cada segundo podía marcar la diferencia.
Un pequeño volvió a respirar. Y para su familia, sin dudas, fue un verdadero milagro.



