En apenas una semana, la Justicia de Salta dictó tres condenas contra hombres acusados de delitos sexuales vinculados con medios digitales. Las penas incluyeron hasta 12 años de prisión efectiva por abuso sexual, producción y tenencia de material de abuso sexual infantil. En otro caso, un hombre fue condenado por filmar a escondidas a su cuñada adolescente mientras se duchaba.
Tres causas, tres condenas y un denominador común: el uso de medios digitales para cometer delitos que afectaron la integridad sexual y la seguridad de mujeres y menores de edad. La Fiscalía Penal especializada en Ciberdelincuencia, a cargo de Sofía Cornejo, informó sobre las sentencias dictadas en Salta entre el 30 de septiembre y el 7 de octubre.
Los expedientes exponen distintas modalidades delictivas: desde el aprovechamiento de la vulnerabilidad de una víctima mediante el suministro de psicofármacos hasta la filmación clandestina de una adolescente y las amenazas realizadas a través de aplicaciones de mensajería y redes sociales.
Doce años de prisión por abuso sexual y material de explotación infantil
La condena más severa se dictó el 30 de septiembre, cuando el juez del distrito Centro Leonardo Feans impuso 12 años de prisión efectiva a un hombre de 29 años.
Fue condenado por tenencia y producción de material de abuso y/o explotación sexual infantil, agravadas por la participación de menores de 13 años; dos hechos de abuso sexual con acceso carnal y dos hechos de amenazas, todos en concurso real.
Según la investigación, el acusado mantenía contacto por redes sociales con una menor de edad. En ese contexto, le habría facilitado psicofármacos y, después de invitarla a consumirlos, aprovechado su estado de vulnerabilidad para abusar sexualmente de ella y filmar un video que posteriormente envió al teléfono de la propia víctima.
El hombre, que se desempeñaba como profesor de música, también admitió otro hecho en el que habría utilizado una modalidad similar con una mujer mayor de edad, a quien igualmente le suministró psicofármacos y vulneró sexualmente.
La investigación avanzó con el análisis de los dispositivos electrónicos secuestrados. La evidencia digital permitió acreditar que el acusado tenía en su poder material de abuso sexual infantil, lo que amplió la dimensión de la causa y quedó contemplado en la condena.
Filmaba a escondidas a su cuñada adolescente mientras se duchaba
El segundo caso tuvo una resolución judicial el miércoles 7 de octubre, apenas seis días después de que se formalizara la denuncia.
La investigación comenzó el jueves 1 de octubre, cuando el padre de una adolescente acudió a la Justicia tras conocer que su hija había advertido que alguien la filmaba de manera oculta mientras se bañaba.
Las averiguaciones dentro del entorno familiar permitieron identificar al presunto responsable: la pareja de una hermana de la adolescente. Según se estableció en la causa, el hombre guardaba en su computadora videos registrados mientras la menor se encontraba en la ducha.
El acusado fue condenado mediante juicio abreviado por el juez del distrito Centro Ignacio Colombo, quien le impuso tres años de prisión de ejecución condicional y el cumplimiento de reglas de conducta por el delito de producción de material de abuso sexual infantil.
La resolución establece una condena sin cumplimiento efectivo inmediato en prisión, sujeta a las condiciones fijadas judicialmente.
Grooming y amenazas por WhatsApp e Instagram
La tercera sentencia también se dictó el 7 de octubre. En este caso, un hombre de 23 años recibió dos años de prisión de ejecución condicional por los delitos de grooming y amenazas, en concurso real.
La acusación sostuvo que el condenado había mantenido por WhatsApp un intercambio inapropiado con una menor de edad, a quien además profirió amenazas. También se le atribuyeron amenazas contra una mujer mayor de edad a través de Instagram.
El juez del distrito Centro Pablo Zerdán dictó la condena mediante juicio abreviado y dispuso que el acusado cumpla reglas de conducta.
La advertencia de la Fiscalía: detectar y denunciar
Tras informar las tres sentencias, la fiscal especializada en Ciberdelincuencia, Sofía Cornejo, advirtió sobre el uso del entorno digital para cometer delitos sexuales y amenazar a las víctimas, aprovechando situaciones de vulnerabilidad y, en algunos casos, el anonimato que ofrecen las plataformas.
La funcionaria destacó la necesidad de reforzar la prevención y el compromiso de las familias, las escuelas y la comunidad para proteger a niños, niñas y adolescentes.
Las tres condenas muestran diferentes formas de violencia y explotación a través de medios digitales, pero también la importancia de las denuncias y del análisis de la evidencia electrónica para avanzar en las investigaciones.
La Fiscalía instó a prestar atención a situaciones sospechosas y a denunciarlas ante las autoridades. En casos que involucran a menores, la detección temprana y la preservación de las pruebas pueden resultar fundamentales para evitar nuevas agresiones y permitir la intervención judicial.



