En Orán un jurado popular declaró culpables a Roberto Enrique Larrán, Elvio Augusto Díaz y Carlos Fernando Rodríguez por los crímenes de Wilson Abdón Zutara y Ariel Fernando Ledesma Salinas. Tras más de dos horas de deliberación, el juez técnico Raúl Fernando López impuso la pena máxima prevista por el Código Penal.
La sentencia llegó este jueves 29 de octubre, después de un juicio por jurados que concluyó con un veredicto de culpabilidad y la condena a prisión perpetua para los tres acusados por el doble homicidio de Wilson Abdón Zutara y Ariel Fernando Ledesma Salinas.
El jurado popular deliberó durante más de dos horas antes de comunicar su decisión: Roberto Enrique Larrán y Elvio Augusto Díaz fueron declarados culpables como coautores, mientras que Carlos Fernando Rodríguez fue considerado partícipe primario del delito por el que había llegado acusado.
La resolución coincidió con lo solicitado por la Unidad Fiscal de Litigio Estratégico contra el Crimen Organizado del Norte, que sostuvo la acusación durante el debate y reclamó la pena máxima para los imputados.
Un veredicto por homicidio agravado
La acusación comprendió el delito de homicidio calificado por alevosía, por el concurso premeditado de dos o más personas y por el uso de arma de fuego, en perjuicio de Zutara y Ledesma Salinas.
La causa fue llevada a juicio por los fiscales penales María Soledad Filtrín Cuezzo y Pablo Cabot, integrantes de la unidad especializada, con la asistencia de la fiscal penal Lorena Martínez, en representación del Ministerio Público Fiscal.
Tras conocerse el veredicto del jurado, se realizó la audiencia de cesura, instancia en la que el juez técnico Raúl Fernando López determinó la pena correspondiente.
Prisión perpetua para los tres condenados
Finalmente, el magistrado impuso a Larrán, Díaz y Rodríguez la pena de prisión perpetua, conforme a lo solicitado por la acusación y a las disposiciones del Código Penal citadas en la causa: los artículos 80, incisos 2 y 6; 79; 41 bis y 45.
Con la condena, el juicio concluyó con la imposición de la máxima pena prevista para los delitos atribuidos. El veredicto distinguió los roles de los tres acusados: dos fueron considerados coautores y el tercero, partícipe primario del doble homicidio.



