Un vertiginoso desenlace tuvo lugar dentro de los muros del penal salteño. Durante la tarde del lunes 24 de agosto de 2026, la calma del Pabellón F de la Unidad Carcelaria N.º 1 de Villa Las Rosas se quebró repentinamente cuando hallaron en estado crítico a José Eduardo “Jota” Figueroa, el abogado condenado a prisión perpetua por el femicidio de su esposa, Mercedes Kvedaras.
Pese a las primeras maniobras de asistencia en el lugar y su posterior traslado de urgencia en ambulancia hacia el Hospital San Bernardo, el cuerpo médico del nosocomio constató su deceso cerca de las 19:00 horas.
Muerte en el penal y la sombra de las vendas
Con el correr de las horas, los primeros resultados del examen forense revelaron luz sobre la causa del deceso:
El informe preliminar dictaminó que la causa de muerte fue asfixia por ahorcamiento.
Según las primeras pericias, los surcos encontrados en el cuello fueron provocados por una cuerda confeccionada con vendas de uso médico. Se presume que las habría conseguido durante una atención en una clínica privada realizada la semana previa.
El cuerpo fue advertido por otro interno del pabellón, quien dio la alerta inmediata al personal penitenciario de guardia.
El antecedente que estremeció al barrio El Tipal
Figueroa purgaba la máxima pena tras ser hallado culpable del brutal crimen perpetrado el 4 de agosto de 2023. En aquella jornada, Mercedes Kvedaras fue asesinada por asfixia y sofocación manual en la residencia del exclusivo barrio privado El Tipal. Tras varios meses de proceso judicial, el tribunal le había impuesto la prisión perpetua apenas unos meses atrás.
La investigación en marcha
La Fiscalía Penal de turno y el Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF) asumieron de inmediato el control del caso. Las actuaciones buscan reconstruir con absoluta precisión los momentos previos a que Figueroa fuera encontrado sin vida, verificar el cumplimiento de los protocolos de custodia y determinar cómo ingresaron las vendas a su celda en el pabellón de máxima seguridad.



