El disfraz de vecino atento y electricista de confianza se cayó en el banquillo de los acusados. Un hombre de 74 años comenzó a ser juzgado en Salta, imputado por ultrajar violentamente a dos mujeres en extrema vulnerabilidad: una mujer con síndrome de Down de 50 años y su madre de 83, afectada por demencia senil.
Las claves del debate oral El juicio está a cargo del tribunal colegiado integrado por los jueces Aldo Saravia, Norma Beatriz Vera y Marcelo Rubio.
La imputación es por abuso sexual gravemente ultrajante (dos hechos) en concurso real, sumado al delito de desobediencia judicial.
El hombre optó por abstenerse de declarar en la primera jornada. La defensa sostiene la «endeblez de la acusación».
Tras ser denunciado por los abusos ocurridos entre marzo y agosto de 2024, el sujeto desafió a la Justicia al merodear el nuevo domicilio de las víctimas.
La revelación que rompió la impunidad
El horror salió a la luz durante un festejo familiar. Una de las hijas de la anciana notó que su hermana con discapacidad presentaba actitudes obsesivas con el lavado de sus manos y un marcado retraimiento. Al hablar a solas, la víctima quebró el silencio y reveló los manoseos del imputado, quien aprovechaba sus visitas para trabajos de mantenimiento en la casa. La investigación determinó que la octogenaria también sufrió tocamientos que le provocaron hematomas debido a su medicación con anticoagulantes.



