Familiares de personas privadas de la libertad aseguran que varios internos fueron agredidos por efectivos de Infantería durante un procedimiento realizado en la Comisaría Segunda. La Policía sostiene que se trató de una requisa de rutina y que cuatro detenidos protagonizaron un altercado. La Justicia intervino para esclarecer lo ocurrido.
Una denuncia presentada por familiares de detenidos puso bajo la lupa el accionar de efectivos policiales durante una requisa realizada el miércoles 23 de septiembre en la Comisaría Segunda de El Quebrachal, dependiente de la Unidad Regional N.º 5.
Según los testimonios difundidos, varios internos habrían resultado lesionados durante el procedimiento. Los familiares aseguran que fueron golpeados con cachiporras, recibieron patadas y que al menos uno de los detenidos sufrió impactos de balas de goma. Una de las familias afirmó que los internos fueron trasladados posteriormente para recibir atención médica.
De acuerdo con la denuncia, serían al menos siete los detenidos que habrían sufrido algún tipo de lesión. Los familiares cuestionaron además las dificultades que tuvieron para comunicarse con ellos durante las horas posteriores al procedimiento y reclamaron que se revisen las cámaras de seguridad para determinar qué ocurrió dentro de la dependencia.

El relato de los familiares
Uno de los familiares sostuvo que los efectivos de Infantería ingresaron durante la mañana para realizar una requisa y que, posteriormente, la situación habría derivado en agresiones físicas contra los internos.
Entre las lesiones denunciadas se mencionan golpes, inflamaciones y heridas compatibles, según los familiares, con el uso de elementos de dispersión. También señalaron que algunos detenidos habrían necesitado atención médica.
La situación generó preocupación entre las familias, que reclaman conocer quiénes participaron del procedimiento, qué órdenes recibieron los efectivos y si existieron excesos durante la intervención.
Además, uno de los familiares aseguró que el juez de Garantías Héctor Sebastián Guzmán le manifestó que no había dispuesto la suspensión de las visitas, circunstancia que también deberá ser esclarecida dentro de la investigación.
La versión de la Policía
Frente a las acusaciones, desde la Comisaría Segunda se habría informado que el miércoles se realizó una “requisa de rutina”, con intervención de personal de distintas áreas del Distrito de Prevención N.º 5 y de la propia dependencia.
Según la versión policial, durante el procedimiento se produjo un altercado iniciado por cuatro detenidos, quienes habrían arrojado agua hervida y agredido a efectivos con golpes de puño y puntapiés, provocando lesiones en algunos policías.
La fuerza también sostuvo que las visitas familiares no fueron suspendidas y que se desarrollaron normalmente durante la tarde. Asimismo, informó que se iniciaron las actuaciones correspondientes y que tomaron intervención la Fiscalía Penal y el Juzgado de Garantías.
La Justicia deberá determinar qué ocurrió
La investigación deberá establecer cómo comenzó el enfrentamiento, qué nivel de fuerza se utilizó durante la requisa, cuáles fueron las lesiones sufridas tanto por los detenidos como por los policías y si existieron conductas que pudieran configurar un exceso en el procedimiento.
Los familiares reclamaron que se preserven y analicen los registros de las cámaras de seguridad y que se realicen las pericias y controles médicos correspondientes para determinar el origen de las lesiones denunciadas.
Por el momento, existen dos versiones contrapuestas sobre lo ocurrido: la de los familiares, que denuncian una agresión contra los internos, y la policial, que sostiene que los efectivos actuaron ante un altercado iniciado por cuatro detenidos. Será la investigación judicial la que deberá establecer las responsabilidades que correspondan.



