La investigación sobre el incendio forestal que afectó más de 200 hectáreas en Cafayate continúa avanzando. En las últimas horas, la fiscal penal Sandra Rojas recorrió personalmente la zona siniestrada para supervisar las tareas operativas y recabar información clave que permita determinar cómo se originó el fuego.
La representante del Ministerio Público Fiscal se trasladó hasta el predio correspondiente a la matrícula catastral N° 6524, perteneciente a Finca El Monte S.A., donde mantuvo reuniones con autoridades locales, brigadistas y especialistas que participan del operativo desplegado desde hace varios días.

Durante la inspección, de la que también participaron la intendenta de Cafayate, Rita Valeria Guevara, y el responsable local de Defensa Civil, se evaluó el estado de los sectores afectados y los trabajos que aún se realizan para extinguir focos subterráneos que continúan activos. Estos denominados “puntos calientes” representan uno de los principales desafíos para los equipos de emergencia, debido a que el fuego persiste bajo la superficie y puede reactivarse.
La fiscal también recibió informes de los pilotos de las aeronaves hidrantes del Servicio Nacional de Manejo del Fuego y de guardaparques de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable, quienes participan en las tareas de monitoreo y control del área afectada.

La causa se inició a partir de una denuncia presentada por la Municipalidad de Cafayate y busca establecer si el incendio fue producto de causas naturales, de una conducta negligente o de una acción intencional que pueda derivar en responsabilidades penales por el delito de estrago.
Mientras tanto, la Fiscalía continúa tomando testimonios y analizando distintos elementos de prueba para reconstruir las circunstancias en las que comenzó el fuego. Paralelamente, brigadistas nacionales y provinciales, Bomberos de la Policía, Bomberos Voluntarios de Cafayate y personal de Defensa Civil mantienen un amplio operativo en la zona comprendida entre distintos sectores cercanos a la ruta nacional 68.
Las dos aeronaves hidrantes permanecen en estado de alerta para intervenir cuando las condiciones climáticas lo permitan, mientras que drones y equipos térmicos siguen monitoreando el terreno para detectar posibles reactivaciones.
Rojas destacó la magnitud del siniestro y advirtió que aún no es posible calcular con precisión el impacto ambiental provocado. Según indicó, especialistas con amplia trayectoria en incendios forestales señalaron que nunca habían enfrentado un fuego que demandara semejante cantidad de agua para su control, debido a la persistencia de las llamas bajo las cenizas y en los sistemas radiculares del bosque afectado.
“La investigación continúa y existe un firme compromiso para identificar a los responsables de este hecho que provocó graves daños ambientales”, sostuvo la fiscal, al tiempo que remarcó la necesidad de mantener las tareas de vigilancia y prevención en toda el área afectada.







