La Sala I de Revisión ratificó la medida dispuesta por el juez de garantías respecto de los tres principales imputados. La investigación del Ministerio Público Fiscal atribuye a la funcionaria y a la cosmetóloga, el transporte de la droga desde Tartagal hacia Rosario, y al comerciante el intento de apoderarse del cargamento tras un ataque armado sobre la ruta nacional 34. Para el fiscal hubo un intento de “mexicaneada”.
Una médica de Gendarmería Nacional y una cosmetóloga que viajaban por la ruta nacional 34 en una camioneta cargada con 66 kilos de cocaína, y un comerciante al que se le atribuye el presunto intento de robo de esa droga en un episodio con disparos ocurrido el domingo pasado en el departamento salteño de Rosario de la Frontera, continuarán detenidos luego de que la Sala I de Revisión de Salta confirmara hoy sus prisiones preventivas.

La decisión se dio en línea con lo planteado por el fiscal federal Ricardo Toranzos, a cargo del Área de Investigación y Litigio de Casos Complejos de la Unidad Fiscal Salta, quien ya había imputado a estos tres acusados y a una cuarta implicada, en una audiencia de formalización de la investigación y de control de la detención realizada el martes pasado.
La médica, identificada como Ivana Portal y que con el grado de primer alférez presta funciones en el Escuadrón 52 de Gendarmería Nacional y también en el hospital público de Tartagal, fue imputada por el delito de transporte de estupefacientes agravado por su condición de integrante de una fuerza de seguridad.
Junto a ella fue imputada D.T., cosmetóloga de Tartagal, quien viajaba en el mismo vehículo rumbo a la ciudad santafesina de Rosario. En su caso, la acusación es por transporte de estupefacientes.
El tercer imputado es J.T., comerciante de Rosario de la Frontera, acusado de tentativa de homicidio —en perjuicio de las primeras dos imputadas—, en concurso real con confabulación para el tráfico de estupefacientes. Su pareja, A.I., es la cuarta implicada y fue imputada únicamente por este último delito.

Al fundamentar la imputación, Toranzos explicó que la investigación comenzó alrededor de las 9 del domingo pasado, cuando una vecina de la localidad de El Potrero, en el departamento Rosario de la Frontera —222 kilómetros al sur de la capital salteña—, alertó a la policía sobre la presencia de dos mujeres que pedían auxilio tras haber sido perseguidas y atacadas a tiros.
Un efectivo de la fuerza provincial acudió al lugar e identificó a las ocupantes de una Renault Duster como la médica de Gendarmería y la cosmetóloga. Ambas manifestaron que viajaban hacia la ciudad santafesina de Rosario para asistir a un congreso y relataron que, tras una consulta realizada en una estación de servicio por el conductor de una camioneta blanca sobre su destino, fueron perseguidas en la ruta nacional 34 por ese vehículo y por otra camioneta de color azul, desde donde efectuaron varios disparos contra la camioneta en la que se desplazaban.
Uno de los proyectiles rompió el vidrio de la luneta trasera, dos impactaron en la puerta trasera y el lateral izquierdo y otro alcanzó una de las ruedas, lo que llevó a las mujeres a ingresar a El Potrero para buscar refugio y generó el llamado de la vecina a la policía.
De acuerdo a lo reconstruido por la fiscalía, mientras los efectivos intervenían en el lugar, la camioneta blanca volvió a aparecer. El conductor fue reconocido por el policía que intervino como el comerciante posteriormente imputado, a quien conocía de la ciudad de Metán, donde había cumplido funciones. Cuando intentaron identificarlo, escapó, lo que dio lugar a un operativo que concluyó con su detención en el puesto de control de El Tala.
Durante la requisa de la Renault Duster, ordenada inicialmente por la fiscalía provincial ante la presunción de un intento de robo, los investigadores descubrieron un doble fondo en el baúl que ocultaba 64 paquetes de cocaína con un peso total de 66 kilos.
A partir de ese hallazgo quedaron detenidas las dos mujeres y tomó intervención la Unidad Fiscal de Narcocriminalidad del Ministerio Público Fiscal de Salta, que posteriormente remitió el caso al Área de Casos Complejos de la Unidad Fiscal Salta del fuero federal. Poco después también fue detenido el comerciante, quien viajaba hacia Tucumán en una Chevrolet Captiva conducida por su pareja.







