La presencia de roedores y heces obligó a cerrar preventivamente el edificio y activar tareas de desinfección y saneamiento. El reclamo había sido presentado días atrás por una concejal.
El Concejo Deliberante de San Ramón de la Nueva Orán suspendió la sesión ordinaria prevista para este martes 1 de septiembre luego de detectarse roedores y excrementos en el edificio legislativo.
La presidenta del cuerpo, Adriana Bañagasta, comunicó la decisión a los concejales y confirmó que durante la jornada se realizarían tareas de fumigación, desinfección y saneamiento.

La situación ya había sido advertida el 26 de agosto, cuando la concejal Carolina Guantay solicitó con carácter urgente la intervención sobre un depósito ubicado junto a su oficina, donde se había detectado la presencia de roedores y heces.
El episodio genera preocupación por las condiciones de higiene y seguridad del edificio público, especialmente porque la presencia de plagas había sido denunciada previamente.
La medida implica que durante este martes no habrá actividad en el Concejo Deliberante, mientras que, según lo informado oficialmente, las tareas legislativas se retomarán con normalidad el miércoles 2 de septiembre.
El episodio se suma a otros inconvenientes recientes que afectaron al edificio: días atrás se había denunciado el robo de una placa institucional de bronce de la fachada, hecho que motivó un pedido para reforzar las medidas de seguridad.
Bañagasta asumió la presidencia del Concejo en febrero de este año, luego de imponerse la lista oficialista en la elección de autoridades del cuerpo.



