Una familia del barrio Nueva Esperanza transita jornadas de angustia tras ser blanco de un devastador ataque delictivo. En menos de 72 horas, delincuentes le arrebataron sus dos equinos, dejando al descubierto el alarmante accionar de cuatreros en el norte provincial.
Cronología de un doble golpe
Primer atraco (Fin de semana): Autores desconocidos sustrajeron un potrillo del predio familiar. Durante días, los damnificados rastrillaron sin descanso las zonas de Virgen de la Peña y áreas rurales de General Mosconi tras recibir pistas de los vecinos, sin lograr dar con el paradero del animal.
Segundo atraco (Martes): Al retornar a la propiedad tras los infructuosos patrullajes, constataron la desaparición de una yegua valuada en aproximadamente $3.000.000.
Un macabro hallazgo
Tras formalizar la denuncia policial, una alerta ciudadana los condujo hasta las inmediaciones de un destacamento emplazado entre Tartagal y General Mosconi. En el lugar, la escena confirmó la peor de las sospechas: la yegua había sido faenada de manera clandestina en el mismo sitio.
Del animal únicamente restaban la cabeza y las extremidades. Al jalar de una soga abandonada en el terreno, los propietarios rescataron la cabeza, la cual aún conservaba el lazo ensangrentado con el que maniataron a la yegua. Residentes de las zonas aledañas manifestaron haber escuchado desesperados relinchos durante la madrugada.
Alarma por faena clandestina en la zona
La familia mantiene la búsqueda del potrillo sustraído inicialmente, mientras la comunidad local expresa suma preocupación ante la reactivación de redes de cuatrerismo. El modus operandi apunta al volcado de carne en el circuito de comercialización ilegal, un flagelo recurrente en Tartagal donde, semanas atrás, se registró el hallazgo de pieles y vísceras abandonadas en plena vía pública.



