El servicio ferroviario fue suspendido el 30 de septiembre por 20 días para realizar tareas de mantenimiento, pero todavía no retomó sus recorridos. Mientras los pasajeros esperan novedades, el costo del transporte vuelve a quedar en el centro del reclamo: viajar de Campo Quijano a Salta cuesta $700 en tren, frente a los $1.450 del colectivo.
La espera continúa para los usuarios del tren que conecta la ciudad de Salta con Cerrillos, Rosario de Lerma y Campo Quijano. Aunque el servicio fue suspendido el pasado 30 de septiembre por un plazo estimado de 20 días, el tiempo previsto para las tareas de mantenimiento ya se cumplió y las formaciones todavía no volvieron a circular.
La demora mantiene en vilo a los pasajeros del Valle de Lerma, muchos de los cuales utilizan el ferrocarril para trasladarse por motivos laborales, educativos y personales. Para ellos, el tren no representa solamente una alternativa de movilidad: también significa un alivio para el bolsillo en un contexto de fuertes diferencias entre las tarifas ferroviarias y las del transporte automotor.
El plazo terminó, pero el servicio no se restableció

La suspensión había sido anunciada por Trenes Argentinos para realizar trabajos técnicos destinados a preservar la seguridad y la confiabilidad de las unidades.
Entre las tareas previstas figuraban el desmontaje de pares montados, el reperfilado de ruedas y distintos controles técnicos y dimensionales. Se trata de intervenciones de mantenimiento vinculadas al estado de los componentes ferroviarios.
Sin embargo, vencido el plazo estimado, los usuarios continúan sin una fecha confirmada de regreso. La falta de precisiones sobre cuándo se normalizarán los recorridos profundiza la incertidumbre entre quienes dependen del servicio para organizar sus traslados cotidianos.
La diferencia de tarifas, en el centro del reclamo
Uno de los principales motivos de preocupación es el impacto económico de la suspensión. En el tramo entre Campo Quijano y Salta, el pasaje ferroviario cuesta $700, mientras que el boleto de colectivo llega a $1.450, según los valores consignados en la información difundida.
La diferencia es de $750 por viaje. Para quienes deben trasladarse de lunes a viernes, el gasto adicional puede acumularse de manera significativa a lo largo del mes.
Por eso, la demora en la reanudación del tren no solo afecta la conectividad entre las localidades del Valle de Lerma: también reduce las opciones de transporte más accesibles para los pasajeros.



