Una denuncia anónima puso en marcha la investigación que permitió documentar la venta de drogas en una vivienda de barrio Nueva Esperanza II. La Policía identificó a cinco compradores y, durante el allanamiento, secuestró cocaína, marihuana, dinero y elementos para fraccionar estupefacientes.
La investigación comenzó con una denuncia anónima y terminó con dos condenas de cumplimiento efectivo. Carolina Elizabeth Lizondo y Daiana Carolina Lizondo, madre e hija, fueron sentenciadas a cuatro años de prisión cada una por el delito de comercialización de sustancias estupefacientes en la ciudad de General Güemes.
La resolución se alcanzó mediante un acuerdo de juicio abreviado, en el marco de una audiencia de revisión de prisión preventiva en la que intervino el fiscal penal de la Unidad Fiscal contra la Narcocriminalidad (UFINAR), Gustavo Torres Rubelt, en representación del Ministerio Público Fiscal.
Vigilancias, filmaciones y compradores identificados
El caso se inició después de que una denuncia anónima alertara sobre la presunta venta de drogas desde una vivienda del barrio Nueva Esperanza II. A partir de esa información, la Fiscalía puso en marcha una investigación para comprobar la actividad denunciada.
Bajo las directivas del fiscal Torres Rubelt, efectivos de la División Drogas Peligrosas de Valle de Siancas realizaron tareas de vigilancia, registros fílmicos y controles sobre personas que concurrían al domicilio investigado.
Las diligencias permitieron documentar distintas maniobras de comercialización atribuidas a ambas mujeres. Durante el trabajo de campo, los investigadores identificaron a cinco compradores, a quienes les secuestraron envoltorios con sustancias estupefacientes luego de visitar la vivienda.
Con esos elementos reunidos, la Fiscalía solicitó una orden de allanamiento para avanzar sobre el inmueble señalado.
El allanamiento que terminó con las detenciones
El procedimiento se concretó el 23 de septiembre y culminó con la detención de madre e hija. En el interior de la vivienda, los efectivos secuestraron cocaína, marihuana, una balanza gramera, elementos utilizados para el fraccionamiento de las sustancias, dinero en efectivo y teléfonos celulares.
Los objetos incautados quedaron incorporados a la investigación como parte de las pruebas reunidas para acreditar la actividad ilícita.
Finalmente, las acusadas fueron condenadas a cuatro años de prisión efectiva por comercialización de estupefacientes. El caso se suma a las investigaciones que impulsa la UFINAR contra el narcomenudeo en distintos puntos de la provincia.



