En noviembre de 2026 termina el período de Sergio Fabián Vittar, el juez más antiguo del máximo tribunal provincial. La reforma constitucional de 2021 fijó mandatos de diez años sin reelección, pero su aplicación a los magistrados designados bajo el régimen anterior mantiene abierto el debate.
El calendario judicial vuelve a poner bajo la lupa a la Corte de Justicia de Salta. En noviembre próximo vencerá el mandato de Sergio Fabián Vittar, quien integra el máximo tribunal desde 2008 y podría acercarse a las tres décadas en el cargo si el gobernador Gustavo Sáenz impulsa una nueva designación.
Vittar llegó a la Corte bajo el sistema constitucional que establecía períodos de seis años, con posibilidad de renovación. Ese mecanismo permitió que continuara en 2014 y volviera a asumir en noviembre de 2020, durante la actual etapa de gobierno provincial. Su mandato vigente concluye en noviembre de 2026.
La reforma constitucional, en el centro de la discusión
La reforma parcial de la Constitución provincial, aprobada en diciembre de 2021, modificó el artículo 156 y estableció que los jueces de la Corte duran diez años en sus funciones y no pueden ser nombrados nuevamente.
El nuevo régimen dispone que los magistrados sean designados por el Poder Ejecutivo, previo procedimiento participativo de la ciudadanía y con acuerdo del Senado en sesión pública.
Sin embargo, la transición entre ambos sistemas abrió una discusión jurídica sobre la situación de quienes habían sido nombrados antes de la reforma y continuaban bajo las reglas anteriores.
El antecedente que puede definir el escenario
En ese debate quedaron comprendidos Vittar, Guillermo Catalano Gauffin y Teresa Ovejero de la Torre —según la identificación de los magistrados alcanzados por los distintos procesos de renovación—. La Corte provincial abordó la cuestión temporal de la reforma en el caso Mariño, antecedente invocado para distinguir los mandatos cumplidos bajo el régimen anterior de las nuevas designaciones.
Esa interpretación permitió avanzar con la continuidad de magistrados mediante nuevas designaciones. El caso de Vittar vuelve a instalar el interrogante sobre cómo se aplicará ese criterio cuando llegue noviembre.
La decisión final dependerá del procedimiento constitucional correspondiente y de la posición que adopte el Poder Ejecutivo. Por ahora, una eventual continuidad debe presentarse como una posibilidad, no como una determinación confirmada.
Una trayectoria atravesada por la política
Antes de incorporarse al máximo tribunal, Vittar desarrolló una extensa carrera política y legislativa. Ejerció la abogacía entre 1987 y 2008, fue prosecretario del Senado provincial entre 1991 y 1995 y concejal de la ciudad de Salta por el Partido Renovador durante dos períodos, entre 1997 y 2001.
Posteriormente, se desempeñó como diputado provincial entre 2001 y 2008. Durante ese período ocupó la vicepresidencia primera de la Cámara entre 2003 y 2005 y presidió la Comisión de Justicia y Culto. También integró la Comisión de Juicio Político como vicepresidente.
En noviembre de 2008 llegó a la Corte de Justicia, donde atravesó distintas etapas políticas provinciales y sucesivas renovaciones de su mandato.
Noviembre, una fecha clave para la Justicia salteña
El vencimiento del mandato de Vittar reabre una discusión que trasciende su situación personal: los límites temporales del ejercicio judicial, el alcance de la reforma constitucional y los criterios para garantizar su aplicación.
El interrogante ahora es si el magistrado más antiguo de la Corte concluirá su ciclo en noviembre o si se abrirá un nuevo proceso de designación que prolongue su permanencia en el máximo tribunal provincial.



