Van por “El loco”: el kirchnerismo quiere que Milei fracase porque está tocando intereses pesados. Por Jonatan Viale

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    Cuanto más tiempo tenga el Presidente para bajar la inflación y estabilizar el país, más riesgo corren los K de quedar borrado de la escena política.

    Carlo Dossi dijo alguna vez: “Los locos abren los caminos que más tarde recorren los sabios”. A Copérnico le decían loco, a Galileo le decían loco, a Einstein le decían loco, a Freud le decían loco.

    Es lógico: el cambio da miedo, lo nuevo da miedo, romper la mediocridad da miedo, romper el orden establecido da miedo.

    El jueves, el senador formoseño José Mayans pidió que le hagan una evaluación psicológica a Javier Milei porque tiene “sus facultades mentales alteradas”.

    “Hay que ver si Milei está en condiciones de seguir conduciendo el país”, dijo el jefe del bloque kirchnerista en el Senado y quien está en diálogo directo con Cristina Kirchner.

    El mismo día, Eduardo Buzzi, extitular de la Federación Agraria y dirigente kirchnerista, habló de hacerle un juicio político a Milei por “insania”. Ya no solo se trata de Grabois, que aseguró en una entrevista en el 2023 que, si ganaba la derecha, “en un año y medio se van en helicóptero”. Por primera vez, el kirchnerismo te blanquea en vivo y en directo el mecanismo institucional por el cual quieren echar al presidente.

    ¿Qué es el juicio político? Se reúnen dos tercios de los diputados y de los senadores y echan al presidente. ¿Se puede hacer eso? Sí.

    El artículo 3 de la Ley Orgánica Sobre Juicio Político establece en el punto dos la “Inhabilidad física o mental” para determinar que si un presidente incurrió “en mal desempeño de sus funciones”.

    En América Latina, existen dos antecedentes: en Perú, Pedro Castillo fue destituido por juicio político, al igual que Dilma Roussef en Brasil.

    Son situaciones que tranquilamente podrían haber sido analizadas por Cristina Kirchner o por Sergio Massa. Durante la campaña de 2023, el exministro había pedido -con bastante malicia- que los candidatos se hicieran un test psicológico.

    Durante la campaña, Sergio Massa había pedido que Javier Milei se haga una pericia psiquiátrica.

    Pareciera que Massa hasta se preparó para esto y planificó: “Si gana, le hacemos juicio político”. De hecho, durante toda la campaña, la consigna era que Milei no estaba para presidente, sino para el psiquiátrico.

    El gobernador de Formosa, Gildo Insfrán, constantemente descalifica a Milei en su discurso con palabras como “lunático”, “está enfermo”, “le falla”, “está loco”, “demente”, “raro”, “inestable”, “insano”, “desequilibrado”.

    En algunas radios y en algunos canales, varios kirchneristas dijeron que Milei escuchaba “voces” en la cabeza después de una entrevista con Esteban Trebucq en A24.

    A pesar de las declaraciones, el loquito que escuchaba voces ganó y es presidente y, una vez que ganó, el kirchnerismo se empezó a preguntar cómo sacárselo de encima lo más rápido posible.

    Por ejemplo, dijeron que la locura de Milei lo iba a llevar a una depresión que lo haría renunciar a la presidencia.

    Locura y depresión, siempre lo mismo. El problema es que ya está demostrado que no funcionó. Subestimaron el fenómeno.

    Primero, dijeron que era un panelista de intratables. Después, dijeron que era un fenómeno barrial, que estaba enamorado de la hermana, que hablaba con los perros, que no tenía estructura, que no estaba “apto” para gobernar.

    ¿Qué terminó pasando? En 2021, sacó 300.000 votos y llegó a diputado. En 2023, sacó 14 millones de votos y llegó a presidente.

    Cuanto más tiempo tenga el Presidente para bajar la inflación y estabilizar el país, más riesgo corren los K de quedar borrado de la escena política.

    Vertiginosamente, Milei le fue arruinando uno por uno todos los argumentos al kirchnerismo ¿Cuál es la diferencia? Ahora, Milei ya está en la Casa Rosada y ya empezó a afectar los intereses de esta gente:

    Echó a 50.000 trabajadores del Estado

    Cerró el Ministerio de la Mujer

    Cerró el Inadi

    Achicó el 75% de las secretarías del PAMI

    Cortó la pauta oficial

    Cortó el 98% de las transferencias discrecionales a las provincias

    Cortó el sistema de importaciones “SIRA”, que manejaba Matías Tongolini

    Dio de baja 27.000 planes sociales por irregularidades

    Se metió a investigar el fideicomiso que manejaba Grabois por US$1200 millones.

    En conclusión: el Gobierno está tocando intereses pesados. Por eso, van a seguir diciendo que está loco. Cuantas más cajas toque, más loco va a estar. El jueves, Juan Grabois manifestó su deseo de que este Gobierno “fracase y se hunda”. Milei, en ¿La ves?, reconoció que su actitud, “en ese sentido, sí es golpista”.

    ¡¡¡No!!! ¿Golpista? Un demócrata, un republicano, un caballero inglés. Lo bueno es que es un golpista no-careta, el tipo te blanquea que quiere que explote todo.

    Las fases del kirchnerismo para instrumentar el fracaso del Gobierno

    ¿Con esto en mente, cómo se puede instrumentar el fracaso del Gobierno? En fases.

    Fase 1: paros

    Paro de trenes

    Paro docente

    Paro de aviones

    Paro de colectivos

    Paro de bancos

    Paro de sanidad

    Paro de estatales

    Paro de camioneros

    Para de aeronáuticos

    Fase 2: policías provinciales que se acuartelan, como pasó en Córdoba en 2013.

    Fase 3: el juicio político

    El 19 de febrero, en una entrevista en AM750, el periodista y escritor K Mempo Giardinelli declaró: “Yo creo que pedir la renuncia de un personaje como este, de un presidente tan dañino, es absolutamente democrático. De ninguna manera estoy proponiendo otra cosa. Los caminos hacia el fin de esto deben ser pacíficos y democráticos”.

    El kirchnerismo te está avisando que quiere cargarse a Milei ya mismo, no lo quieren esperar, no lo pueden esperar.

    ¿Cuál es el riesgo para ellos? Que la cosa salga bien. Cuanto más tiempo tenga Milei para bajar la inflación y estabilizar el país, más riesgo corre el kirchnerismo de quedar borrado de la escena política. ¿Eso significa que la presidencia de Milei es perfecta? De ninguna manera.

    En la entrevista del jueves, le dijimos en la cara, con mucho respeto, que -a nuestro criterio- es un grave error ajustar a los jubilados.

    “No hay plata para los artistas”, está bien; “no hay plata para la pauta”, está bien; “no hay plata para el Inadi”, está perfecto; “no hay plata para el Ministerio de la Mujer”, está perfecto; “no hay plata para el fútbol”, está perfecto; “no hay plata para los jubilados”, no está bien.

    El ajuste no lo pueden pagar los jubilados. ¿Cuál es el ajuste?

    El aumento para la mínima es del 27% de marzo a junio;

    La inflación pronosticada de marzo a junio es 50%.

    Por eso, el bono, pero conceptualmente, no se puede justificar de ninguna manera un ajuste a los jubilados.

    Podemos discutir medidas, ideas, formas de Milei. Lo que no podemos discutir es el mandato, no podemos discutir si va a durar los 4 años. Eso es golpista, es una porquería.

    El actor Carlos Belloso dijo que el 24 de marzo va a haber una movilización masiva y “hay que salir a la calle a voltear a este Gobierno”.

    Ya tenemos fecha de estallido, 24 de marzo. Toda una vida hablando del golpe y, de pronto, cuando pierden el poder, quieren hacer un golpe.

    Van por “El Loco”.

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