En un fallo judicial determinante, la jueza Norma Roxana Palomo, vocal de la Sala I del Tribunal de Juicio de Orán, condenó a un hombre de 38 años a la pena de ocho años y seis meses de prisión de cumplimiento efectivo, tras hallarlo culpable de provocar la muerte de un motociclista y dejar a otro gravemente herido mientras conducía en estado de ebriedad extrema.
El imputado fue juzgado como autor penalmente responsable de los delitos de homicidio simple y lesiones gravísimas con dolo eventual en concurso ideal.
Trágico choque y fuga
El trágico suceso se registró durante la noche del 4 de agosto de 2024, en la intersección de las calles 9 de Julio y Esquiú. De acuerdo a las actuaciones judiciales, el acusado al mando de un automóvil embistió de lleno a una motocicleta tras circular varias cuadras en contramano y bajo los efectos del alcohol y otras sustancias.
A raíz del violento impacto, el conductor del rodado menor falleció en el acto a causa de un traumatismo encéfalocraneano grave con fractura de base de cráneo y politraumatismos severos. En tanto, la persona que lo acompañaba sufrió lesiones gravísimas y debió ser internada de urgencia.
Tras la colisión, el automovilista se dio a la fuga. Sin embargo, el rápido relevamiento de las cámaras de seguridad del Centro de Video Vigilancia y el aporte de testimonios clave permitieron individualizarlo y concretar su detención poco después.
Dosaje alarmante
Al momento del arresto, las pruebas de laboratorio revelaron que el sujeto al volante presentaba un índice de 3,27 gramos de alcohol por litro en sangre, un nivel altísimo de intoxicación que redujo a cero sus aptitudes para el manejo.
Además de la pena privativa de la libertad, la magistrada dispuso que, una vez que la sentencia quede firme, se proceda a la extracción de muestras fotográficas y genéticas del condenado para su posterior inscripción en el Banco de Datos Genéticos.







