Prometía ganancias exorbitantes para atrapar a sus víctimas y terminó acorralada por la Justicia. La mentora de una red de falsas inversiones en Salta reconoció su responsabilidad en una masiva maniobra fraudulenta y recibió una condena penal que la obliga a resarcir financieramente a decenas de ahorristas perjudicados.
El fallo y el acuerdo millonario
En el marco de un juicio abreviado homologado por el juez Nicolás Rodríguez Pipino, Patricia Jimena Vidaurre admitió su culpabilidad como autora de 48 hechos de estafas reiteradas. La Unidad de Delitos Económicos Complejos (UDEC), representada por el secretario letrado Walter Inda, cerró el acuerdo tras presentar un contundente cúmulo probatorio.
Las sanciones impuestas comprenden:
Tres años de prisión de ejecución condicional, ordenándose su inmediata libertad bajo estrictas reglas de conducta.
El pago de $35.000.000 en concepto de compensación económica a los damnificados, financiado en nueve cuotas.
Se mantendrá la traba de embargo sobre un inmueble de la condenada como garantía hasta la cancelación total de la deuda.

La trampa del WhatsApp: promesas de hasta 60% semanal
El esquema piramidal salió a la luz en agosto de 2025. Vidaurre operaba bajo el nombre de “Inversiones Alyson” (o “Préstamos e Inversiones Alyson”), captando clientes mediante grupos de WhatsApp con la promesa de retornar entre un 40% y un 60% de rendimiento semanal sobre el capital depositado.

La mecánica de la maniobra seguía un patrón clásico:
Al principio se abonaban las ganancias prometidas, lo que tentaba a los inversores a inyectar más capital e invitar a familiares y amigos.
Una vez acumuladas sumas millonarias, las liquidaciones se congelaron, las respuestas evasivas se multiplicaron y las comunicaciones terminaron cortándose por completo.
Allanamientos, rastreo financiero y caída

Tras las primeras denuncias, la UDEC desplegó un operativo que incluyó allanamientos en Salta Capital y Rosario de Lerma, logrando la detención de Vidaurre, su pareja y el hijo de este. Asimismo, se congelaron sus cuentas bancarias y billeteras virtuales.
El entrecruzamiento de comprobantes bancarios, capturas de chats y peritajes financieros permitió pasar de una acusación inicial de 32 hechos a acreditar 48 estafas consumadas. Mientras la principal articuladora ya escuchó su condena, la causa continúa su curso procesal respecto a los otros dos imputados.



