El condenado fue encontrado inconsciente en el patio interno del pabellón F de la Unidad Carcelaria N°1 de Villa Las Rosas. Había participado minutos antes del conteo de internos y de la entrega de la cena. Fue trasladado de urgencia al Hospital San Bernardo, donde se confirmó su fallecimiento. La Justicia y el Servicio Penitenciario investigan las circunstancias de la muerte.
La tarde del lunes terminó con una noticia que volvió a sacudir a Salta y reabrió interrogantes alrededor de uno de los femicidios que más conmocionaron a la provincia. José “Jota” Figueroa, condenado a prisión perpetua por el femicidio de Mercedes Kvedaras, murió mientras se encontraba detenido en la Unidad Carcelaria N°1 de Villa Las Rosas.
Figueroa fue encontrado en el interior del pabellón F, en un sector correspondiente al patio interno. La principal hipótesis que se maneja apunta a una posible muerte autoinfligida, aunque por el momento no existe una conclusión definitiva sobre las circunstancias del fallecimiento y serán las pericias judiciales las que deberán determinar qué ocurrió.
Había participado del último conteo
El secretario de Justicia y Derechos Humanos de Salta, Javier Mónico, brindó este martes detalles sobre las últimas horas del condenado y confirmó que el episodio se produjo después de uno de los controles habituales dentro del establecimiento penitenciario.
Según explicó el funcionario, pasadas las 18 del lunes se realizó el conteo de los internos y posteriormente se distribuyó la cena. Figueroa se encontraba entonces en el pabellón F y había sido visto con vida durante esas actividades.

Poco después, otro interno advirtió al encargado que había una persona en una posición extraña dentro del sector. La situación generó la inmediata intervención del personal penitenciario.
Los enfermeros acudieron al lugar y comenzaron las maniobras de reanimación. Al mismo tiempo se solicitó una ambulancia y Figueroa fue trasladado de urgencia al Hospital San Bernardo. Sin embargo, pese a las tareas realizadas para intentar salvarlo, finalmente se confirmó su muerte.
Una muerte que no quedó registrada por las cámaras
Uno de los aspectos que ahora deberá ser reconstruido por los investigadores es el momento exacto en que se produjo el episodio.
Mónico explicó que el patio interno del pabellón F no cuenta con un sistema de cámaras que permita una vigilancia permanente de todo el sector. Sí existen dispositivos de monitoreo en los accesos, pero no una cobertura completa del interior del pabellón.
El dato adquiere especial relevancia porque los investigadores deberán establecer qué ocurrió entre el último control en el que Figueroa fue visto con vida y el momento en que fue encontrado.
De acuerdo con lo informado por el funcionario, el pabellón F presenta características diferentes respecto de otros sectores de la Unidad Carcelaria N°1. Allí se encuentra alojada una población considerada de comportamiento más tranquilo y tanto el celador como el encargado permanecen dentro del pabellón.
“No constan informes” de conductas autolesivas
Uno de los elementos que genera mayores interrogantes es el antecedente penitenciario de Figueroa.
Consultado sobre si existían alertas previas respecto de su estado o sobre posibles conductas autolesivas, Mónico aseguró que no constaban informes del Servicio Penitenciario que advirtieran que Figueroa hubiera manifestado intenciones de lesionarse o quitarse la vida.
Ese antecedente será incorporado al análisis de los investigadores para determinar si existieron señales que pudieron haber sido detectadas previamente o si, por el contrario, se trató de un episodio que no había sido anticipado por las autoridades penitenciarias.
Dos investigaciones para reconstruir las últimas horas
La muerte de Figueroa abrió dos líneas de investigación paralelas.
Por un lado, interviene la Fiscalía Penal N°2 de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas, que deberá establecer mediante las pericias correspondientes la causa y las circunstancias exactas de la muerte.
El Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF) tendrá un papel central en el análisis de la escena, la realización de las pericias y la reconstrucción de los últimos movimientos del interno.
En paralelo, el Servicio Penitenciario de Salta inició una investigación administrativa interna para determinar cómo se desarrollaron los controles, qué intervención tuvo el personal y si se cumplieron los protocolos establecidos para la custodia de los internos.
Del femicidio de Mercedes Kvedaras a una muerte bajo custodia
Figueroa cumplía prisión perpetua por el femicidio de Mercedes Kvedaras, un crimen que conmocionó a Salta y que tuvo como escenario el barrio privado El Tipal.
La condena había cerrado judicialmente una de las investigaciones criminales más resonantes de los últimos años en la provincia. Ahora, su muerte dentro de la cárcel vuelve a colocar el caso bajo la lupa, aunque desde otra dimensión: la de establecer qué sucedió durante sus últimas horas bajo custodia del Estado.
Por el momento, la hipótesis de una muerte autoinfligida es una de las líneas investigativas, pero no puede considerarse confirmada hasta que finalicen las pericias y se establezca científicamente la causa del fallecimiento.
Las próximas horas serán claves para reconstruir la secuencia: el último conteo, la entrega de la cena, el momento en que Figueroa quedó sin supervisión directa, el hallazgo realizado por otro interno, la intervención de los agentes penitenciarios y el posterior traslado al hospital.
La investigación deberá determinar si se trató de una muerte autoinfligida, establecer cómo ocurrió y, fundamentalmente, verificar que los protocolos de custodia hayan sido cumplidos.



