El concejal volvió a jurar y se reincorporó al cuerpo legislativo luego de que la Corte de Justicia de Salta concediera efecto suspensivo al recurso presentado contra su destitución. La medida deja sin efecto, de manera provisoria, el apartamiento aprobado en agosto. Cruz denunció una persecución política, cuestionó al intendente Sergio Ramos y volvió a reclamar explicaciones por el manejo de fondos municipales.
El conflicto político e institucional de Rosario de Lerma sumó un nuevo capítulo. Matías Cruz Orellana recuperó su banca en el Concejo Deliberante y volvió a ocupar una silla en el recinto, después de que la Corte de Justicia de Salta concediera con efecto suspensivo el recurso de inconstitucionalidad presentado contra su destitución.
El edil prestó juramento y retomó sus funciones este miércoles, en una decisión que modifica el escenario legislativo local y vuelve a poner bajo tensión la relación entre el concejal, sus pares y el Ejecutivo municipal.
La resolución judicial deja en suspenso los efectos de la destitución aprobada en agosto, cuando el cuerpo deliberativo resolvió apartarlo mediante un proceso de juicio político. El expediente quedó identificado con el número 000410/26 y la presentación fue realizada por el abogado Raúl Jorge Aguilera Mezan.
La decisión tiene un alcance concreto: Cruz puede volver a ejercer el cargo mientras se sustancia la controversia judicial. Sin embargo, la Corte todavía no emitió una sentencia definitiva sobre la constitucionalidad o legalidad de la destitución. Por lo tanto, el conflicto institucional permanece abierto.
CRUZ APUNTÓ CONTRA RAMOS Y HABLÓ DE PERSECUCIÓN POLÍTICA
Tras su reincorporación, el concejal lanzó fuertes cuestionamientos contra quienes votaron su salida y dirigió sus críticas al intendente Sergio Ramos.
En declaraciones a La Voz de Mi Tierra, calificó el proceso de destitución como un “circo” y sostuvo que detrás de la decisión existió una maniobra política para desplazarlo del Concejo.
También cuestionó la actuación de los ediles que acompañaron su apartamiento y afirmó que no habrían fundamentado debidamente sus votos. “A la hora de votar, no fundamentaron su voto ni dieron explicaciones de esta destitución”, manifestó.
Cruz aseguró que siempre confió en que podría revertir la decisión judicialmente y lanzó una acusación contra el funcionamiento político del municipio: “Yo sabía que me iban a destituir porque las voluntades se compran”, expresó.
LOS PEDIDOS DE INFORME QUE VOLVIERON AL CENTRO DE LA DISPUTA
El edil vinculó su enfrentamiento con el Ejecutivo municipal con los pedidos de informes que presentó durante su actividad legislativa. Entre los temas mencionó los gastos del desentierro del Carnaval y del espectáculo Rosario le Canta a la Patria.
Según sostuvo, todavía reclama documentación sobre la utilización de los recursos públicos destinados a esos acontecimientos y cuestionó la falta de respuestas del municipio.
“Cuando uno hace pedidos de informe, pide transparencia, la plata de los vecinos tenemos que saber en qué se utiliza, en qué se gasta y quiénes perciben eso”, afirmó.
Luego volvió a interpelar al jefe comunal: “Si el intendente dice que no esconde nada, ¿por qué no manda la información?”, planteó.
Sus declaraciones reavivan una disputa política que excede la restitución de una banca y vuelve a poner en discusión el control legislativo sobre los gastos del Ejecutivo municipal.
EL REGRESO, EN MEDIO DE OTRA CONTROVERSIA
La reincorporación de Cruz Orellana también se produce después de un episodio policial que tuvo amplia repercusión en Rosario de Lerma.

El 25 de octubre, el exconcejal fue detenido luego de protagonizar un incidente vial mientras conducía una camioneta Toyota Hilux. Según la información difundida sobre el procedimiento, circulaba realizando maniobras peligrosas, chocó contra un poste de alumbrado público y el test de alcoholemia habría arrojado 4 gramos de alcohol por litro de sangre. También se informó que no tenía licencia ni documentación del vehículo y que estaba inhabilitado para conducir.
De esta manera, Cruz vuelve a la actividad legislativa en un escenario atravesado por una disputa judicial, fuertes acusaciones políticas y cuestionamientos públicos por el episodio de tránsito.
Por ahora, la decisión de la Corte le permite recuperar el ejercicio de su mandato, pero no cierra la discusión sobre su destitución. La resolución definitiva de esa controversia será la que determine el futuro institucional del concejal y el alcance de las decisiones adoptadas por el Concejo Deliberante.



